Obradoiro CAB

    0

    Año nuevo, ilusiones renovadas. El Monbús Obradoiro buscará en la 2017/2018 rehacerse como proyecto tras dos temporadas más que complicadas en una Liga Endesa en la que quieren volver a ser de nuevo la gran sorpresa. Tras los problemas constantes con las lesiones el pasado año, y con muchas caras nuevas que revitalizan el nuevo conjunto dirigido por Moncho Fernández, los de Santiago volverán a intentar hacer rugir al Fontes do Sar con una apuesta eminentemente ofensiva y plagada de tiradores de élite, aparcando el sistema rocoso de los gallegos en años anteriores y con la esperanza de que sus apuestas esta temporada funcionen.

    Comenzar de nuevo, otra vez

    Los de Moncho Fernandez afrontan el año con una nueva cara, pero con la obligación de replantear una plantilla casi desde cero. Sus cuatro máximos anotadores de la pasada temporada están fuera. McConell, uno de los grandes destacados del año pasado ha tomado las maletas rumbo a Alemania para jugar en las filas del Oldenburg, mientras que Rosco Allen, gran protagonista hasta su lesión, ha abandonado el cuadro gallego para unirse al proyecto de Tenerife esta temporada. Witthington, que jugará en el Zenit y Dulkis, que ya está en Turquía, apuntillan a un grupo en el que los fichajes deberán rendir de forma sensible para igualar la cantidad de puntos perdidos por estos cuatro nombres. Además de todo ello, la salida de Santi Yusta, una de las grandes perlas del equipo, y que ya está de vuelta a Madrid supone un palo duro para Moncho y su planteamiento.

    Moncho renueva Obradoiro | Fullbasket
    Moncho apostará por un baloncesto más ofensivo | Fullbasket

    Pero no todo son malas noticias para el cuadro gallego, ya que han logrado retener a jugadores llamados a ser importantes de cara a esta temporada y que ya conocen la experiencia de grandes minutos en Liga Endesa. Los internacionales Pustovyi y Bendzius regresan un año más, y en el caso del checo su excelente Eurobasket hace presagiar que los santiagueses contarán con una referencia clara en el juego interior de cara la próxima temporada, mejorando sus casi 10 puntos por partido la pasada campaña y dándole un rol de gran nombre de la liga a partir del próximo año. Su evolución en el juego al poste y su lectura del bloqueo y continuación dan a Moncho una alternativa real a un Pechacek del que también se espera una mejoría tras su primera año de adaptación y su lesión. Junto a ellos, la veteranía y experiencia de un Llovet incombustible será de nuevo un buen complemento para el equipo, al mismo tiempo que el liderazgo de Pozas en la cancha buscará complementar un año más la figura de un base que este año ha sido apuesta personal de la directiva desde el primer momento.

    Otra de las noticias por excelencia y que más levantan pasión en la disciplina obradoirista es la vuelta a las pistas de su máximo referente, Alberto Corbacho, tras casi 10 meses de baja por una rotura en el tendón rotuliano de la pierna izquierda. Su incidencia en el equipo no será la de antaño, pero la recuperación de un líder sobre la pista como es el de Palma es un punto de inflexión en la plantilla.

    Las caras nuevas, mezcla de experiencia y apuestas interesantes

    Chus Mateo y Moncho no han querido apostar por el talento a ciegas, y la experiencia y conocimiento de la liga han sido puntos en los que ha incidido la gerencia deportiva durante toda la pretemporada. Nombres que ya han mostrado rendimiento en la Liga Endesa llegan en cada una de las posiciones para conformar un equipo que este año pueda, por lo menos, no sufrir hasta el último tramo de la temporada. La máxima duda viene desde el puesto de «uno». A la presencia confirmada del propio Pozas se une como figura en la dirección un Albert Sábat que genera muchas dudas. Su capacidad de lanzamiento aporta muchas cosas al equipo, pero una pretemporada más que dudosa y su perfil menos organizador no ayuda a disipar el run run sobre la necesidad de recurrir a un director de juego más distribuidor que anotador. Pese a todo el catalán siempre ha sido la primera opción de los gallegos para reemplazar a McConell, y en dos temporadas en Badalona se ha consagrado como una de las piezas claves del conjunto verdinegro.

    Junto a él, y para complementar los dos puestos exteriores un viejo rockero como David Navarro llega al Obradoiro tras cuatro temporadas en las que ha sido pieza clave en el desarrollo de Andorra como club. Su última temporada no ha sido mala, pero la mejora sustancial en los objetivos del conjunto de Peñarroya le han llevado a un segundo plano en el que ha optado por cambiar de aires. Aportará minutos en ambos puestos, y detalles de base en pretemporada apuntalan la posición. Además es gran conocedor del baloncesto gallego, de donde es originaria su mujer.

    Matt Thomas es uno de los refuerzos más esperanzadores de la temporada | FOTO: Obradoirocab.com

    Junto a Navarro llega para hacerse con el puesto de dos titular una de las grandes apuestas de rookies NCAA de esta liga Endesa. Matt Thomas, ex de la universidad de Iowa State comienza su andadura profesional en España tras una liga de verano con los Lakers más que ilusionante. Tirador de élite, y capaz de convertirse en anotador en su paso a profesionales, la pretemporada y su muñeca apuntan a tener a un jugador que de evolucionar como se espera está llamado a ser pieza fundamental de los gallegos este año. Su regularidad en el tiro será una de las claves del rendimiento global del equipo.

    En las alas, los refuerzos de Simons y Laksa dan a Moncho Fernández una alternativa a la espera de ver el estado físico de un Corbacho que ha sembrado dudas durante la pretemporada. Simons llega como rol de especialista para ocupar el puesto de cuatro abierto tirador, mientras que Laksa da otro jugador de similar perfil complementario tanto con Bendzius como con el propio Corbacho. Su rol de rookie en la Liga Endesa le relega a un segundo plano, pero como activo desde el banquillo puede seguir dotando de puntos al conjunto gallego.

    En el juego interior encontramos a un viejo conocido de la Liga Endesa como Nemanja Radovic, que está llamado a ser la otra pieza importante de los santiagueses acompañando dentro a Pustovyi. Su pretemporada ha sido más que ilusionante y su perfil encaja como un guante en el sistema que Moncho quiere implantar en el conjunto gallego esta temporada. A pesar de lo que sorprendió su salida de Murcia ya ha demostrado de sobra que su polivalencia e incluso su capacidad para jugar como cinco en quintetos bajos da a Obradoiro una versatilidad interior que se complementa con la llegada de la otra gran torre canadiense Jordan Bachynski. Su recuperación por una fractura por estrés le mantiene fuera de las pistas, pero la apuesta personal de Mateo por él y el club desde hace varios años han propiciado su salida de Japón y veremos si su estancia lo que queda del año en el equipo, lo que obligaría a Moncho a hacer un descarte por jornada en una plantilla de 13 jugadores.

    Un grupo que ha permitido soñar en verano

    Cómo hemos dicho, todo hace apuntar a que este año veremos a un Obradoiro mucho más ofensivo que en temporada exteriores. Su apuesta por el lanzamiento de larga distancia y una defensa mucho más centrada en el esfuerzo colectivo marcarán la tendencia habitual de un equipo que tiene mimbres para hacer una mejor temporada que el año pasado. Triunfos como los cosechados frente a Baskonia, Bilbao o Estudiantes en pretemporada rondando o incluso superando la centena de puntos aseguran más espectáculo que nunca en el Fontes do Sar y dan ilusión a un grupo que lo necesita tras el convulso año anterior. Obradoiro ilusiona, y lo hace con una plantilla joven pero experimentada en Liga Endesa, eso sí, siempre con la apuesta personal de Mateo por el descubrimiento de talento fuera del país.